• +54 9 351 5929313

Por definición, la epilepsia es un trastorno provocado por el aumento de la actividad eléctrica de las neuronas en alguna zona del cerebro. La persona afectada puede sufrir una serie de convulsiones o movimientos corporales incontrolados de forma repetitiva. A esto se le llama «ataque epiléptico».

Para considerar epiléptico a alguien, los ataques deben repetirse con cierta frecuencia (ataques recurrentes). La epilepsia tiene su origen en unos cambios breves y repentinos del funcionamiento del cerebro; por esta razón, se trata de una afección neurológica. Dicha afección no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad o retraso mental. Algunas personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, pero tener estos ataques no implica necesariamente el desarrollo de una deficiencia mental.

A grandes rasgos, podríamos decir
que hay tres tipos de epilepsia:

  •  Epilepsia Focal: Es la que se origina en una región cerebral concreta. Ahí puede localizarse la causa de la epilepsia a través de pruebas de diagnóstico por imagen como la resonancia magnética. Se manifiesta con o sin convulsiones, y ocurre en la mitad de las crisis infantiles.
  • Epilepsia Generalizada: Si la epilepsia no se forma en una zona puntual sino que lo hace en los dos hemisferios del  cerebro, esto se denomina epilepsia
    generalizada, que puede estar asociada con un trastorno metabólico importante. Dado que el daño se produce a nivel celular, éste no es visible. Se manifiesta con o sin convulsiones, y conlleva pérdida de conocimiento (excepto
    en las crisis mioclónicas y las crisis atónicas).
  • Epilepsia de causa desconocida: Es aquella que no se puede clasificar ni en epilepsia focal ni en generalizada.

El diagnóstico de epilepsia se establece, fundamentalmente, a través de una consulta clínica minuciosa. Dado que generalmente el médico no puede observar las crisis epilépticas tiene que basarse en la descripción realizada por el paciente y los testigos.

Además de la historia clínica, y de la exploración física y neurológica, se realizan algunas pruebas complementarias como análisis de sangre, electroencefalograma y pruebas de imagen como la TAC y la resonancia magnética. Todo ello nos permite establecer además del diagnóstico de epilepsia, identificar el tipo de síndrome epiléptico y, en algunos casos, la causa de la epilepsia.

El tratamiento en Conci Carpinella, como en los centros más avanzados del mundo, tiene facetas farmacológicas y facetas no farmacológicas, que se complementan para ofrecer al paciente la más alta calidad en tratamiento.

En la actualidad los tratamientos para las crisis epilépticas son muy eficaces. En algunos casos se pueden eliminar las causas y en la mayoría se pueden controlar las crisis. En casi todos los casos se puede mejorar la calidad de vida de las personas que padecen epilepsia.
Los tratamientos de las crisis epilépticas incluyen:

  • Medicamentos.
  • Cirugía.
  • Dieta cetógena.
  • Estimulación del nervio vago.

Es fundamental que un neurólogo trate la enfermedad y aconseje sobre el mejor procedimiento a seguir según cada caso.

Los tratamientos preventivos existentes, se basan en ocasionar una disminución en la frecuencia o intensidad de los ataques en el mediano y largo plazo. Para ello, se utilizan sustancias que se toman diariamente. Estas pueden ser vitaminas, derivados vegetales y un grupo de medicamentos que se desarrollaron para otros fines y que se descubrió son muy eficaces como preventivos. Es extremadamente importante también trabajar sobre los posibles desencadenantes o agravantes de las crisis como la depresión, el exceso de analgésicos u otras medicaciones.

Consultas o Solicitud de turnos





  • Donde Estamos
  • Urquiza 358
  • Santa Rosa 748
  • Santa Rosa 994
  • La Rioja 757
  • Córdoba Capital, Córdoba
  • Horario de Atención
  • Lunes a Viernes de 8 a 20 hs
  • Guardia permanente las 24 hs
  • Teléfono de Turnos
  • 0810-444-2242
  • Lun a Vie 8 a 20 hs